Produccion Glaciar Perito Moreno 2005 – La historia

Como profesional de la fotografía siempre tuve la necesidad de hacer algo que nunca había visto, que me diferenciara del resto y me permitiera participar de un concurso fotográfico a nivel internacional. En el año 2003, tenía los recursos técnicos, ya trabajaba con cámaras digitales profesionales hacia dos años (siempre me considere un innovador y un precursor en cuanto a nuevas técnicas y tecnologías) y soñaba con embarcarme en un proyecto que me movilizara. Un buen día, de casualidad, se me ocurrió una idea muy loca. Como el vestido de la novia simboliza la pureza, no hay nada mejor que el glaciar Perito Moreno para transmitir ese concepto. Eso era lo que necesitaba.

La idea ya estaba, ahora había que resolver los aspectos técnicos: como llevar una modelo al glaciar, cual será el presupuesto, la cantidad de días en la locación, definir la mejor época para ir…. La búsqueda a mis preguntas comenzó en internet. Para mi suerte, encontré una empresa que organizaba caminatas por la superficie del glaciar ¡Justo lo que yo necesitaba!.Les escribí un mail y la respuesta fue buena. Mi idea era factible, pero muy costosa, no por ellos, sino por un “permiso” a pagar en Parques Nacionales. Al final, luego de varios llamados y charlas con personas allegadas al gobierno provincial desistí de la idea.

Pero los tipos obstinados y apasionados no nos quedamos tranquilos con nosotros mismos, este era mi sueño, mi proyecto y lo tenía que hacer. A fines del 2004 disponía de más recursos, conocía más gente y había aumentado la cantidad de trabajo. Con la fuerza de ese impulso, me comuniqué nuevamente con la empresa que organizaba las caminatas por el glaciar. Esta vez, nos pusimos de acuerdo enseguida. La selección de la modelo fue mucho más rápida. Andrea era mi primera opción. Un año atrás le había sacado las fotos para su casamiento, ella todavía tenía el vestido y le gustó mucho mi idea, aunque pensaba que estaba loco cuando se la propuse. Hotel y aéreo solucionado (Fue solo cuestión de dinero) Marzo era la fecha indicada, porque el clima es el más favorable. Solo íbamos a estar 2 días, por lo que dependíamos de la suerte, un mal clima y el sueño se terminaba llevándose una buena parte de mis ahorros y esfuerzo.

Todavía no sé que me impulso a tomar el riesgo y hacerlo, si la necesidad de hacer algo diferente, la pasión, estupidez o la frase que aprendí de uno de mis grandes maestros “how far are you willing to go to be the best” (“que tan lejos estas dispuesto a llegar para ser el mejor?”).

Se acercaba el día, crecían los nervios y las dudas, algunas personas me decían que estaba loco, que me compre un auto (en ese momento no tenia) en lugar de perseguir mi sueño. Pero yo seguía pensando que un auto lo puede tener cualquiera y que esto era mi proyecto personal, era expandir mis límites y salir de lo “típico”, crecer a nivel no solo profesional si no también personal.644461_10200185875262286_369703207_n

Finalmente llegamos a El Calafate. Con el cansancio del viaje y de los días de trabajo acumulado, pero el entusiasmo compensó la falta de sueño. El pueblo es hermoso y apacible. Su gente parecía vivir en cámara lenta, no se respiraba la tensión de la ciudad y el clima estaba perfecto, calor, luz día hasta las 21 por la proximidad al polo y buen pronostico para el día siguiente, donde haríamos la producción.

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Dejamos todo preparado la noche anterior, un olvido podía significar el fracaso del viaje. Arrancamos temprano, cerca de las 5 de la mañana (amanece muy temprano en esa época del año) teníamos una hora de viaje hasta el glaciar y otro tanto hasta llegar a la superficie. Luego de revisar todo nuevamente, ropa, equipos, baterías, flashes, partimos._DSC0076

Al llegar nos asignaron un guía solo para nosotros, no recuerdo el nombre pero era de Mar del Plata. Además de llevarnos por el camino seguro, nuestro guía se transformaría en un asistente de cámara esencial, ayudó con la iluminación (un flash montado en un trípode disparado por radio) y con el pesado bolso con los equipos. _DSC0084

Cuando vi el glaciar por primera vez se me puso la piel de gallina, era imponente, es increíble tener esta maravilla a solo 3 horas de BsAs, una vez que estas en la superficie del Perito Moreno parece que estas en otro planeta, es todo muy loco, caminar sobre el hielo, ver todo blanco, celeste y azul, las grietas, las formas que adopta de lo más extrañas y los únicos ruidos que se oyen son los que hace el hielo al quebrarse y caer al lago y el viento, después silencio total._DSC0001 _DSC0010 _DSC0034

Fue toda una experiencia caminar con clavos sobre el hielo, y más para Andrea, que ¡Los llevaba debajo del vestido de novia! En ocasiones, los turistas paraban para sacarle fotos, y si, la verdad que parecíamos locos haciendo eso. Varias veces me pregunte “que estoy haciendo acá” o “esto es una locura”._DSC0056 _DSC0074

La sesión fue perfecta. Andrea se tapaba con una campera entre lugar y lugar, pero yo termine en remera (y los dos muy colorados por el reflejo del sol). Para este trabajo use una cámara una Nikon D70 de 6mp con un lente Sigma 17-35 y un Nikkor 35-105. Las fotos en formado RAW, ya en aquel entonces conocía las ventajas de sacar en ese tipo de archivo sobre el JPG. Pero eso traía un problema: la capacidad de las tarjetas de memoria no era suficiente, por lo que tenía un disco rígido portátil a batería donde descargaba cada 100 fotos, todo era muy diferente en esa época.

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El resultado habla por sí solo. Mucha gente al ver las imágenes piensa que es un fotomontaje ¿Acaso habría una persona capaz de hacer algo así? los que me conocen saben muy bien la respuesta, y los que no, sepan que para mi vivir sin sueños o no hacer nada por concretarlos es lo mas parecido a estar muerto.

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Con una foto de esa sesión titulada “Pureza”, participé en un concurso internacional. Aunque no tuve la suerte de salir primero, logré un puntaje de 81/100 ganando el “Accolade of Excellence”, ¡Nada mal para ser mi primer concurso! Organizado por la WPPI (wedding and portrait photographers international) una de las organizaciones más importantes y prestigiosas  del mundo, compitiendo con miles de fotógrafos. Ese fue el primer proyecto en el que me embarqué y el esfuerzo valió la pena. Luego siguieron más aventuras con la fotografía como excusa, pero esas historias quedaran para la próxima, los dejo con la foto elegida:

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